Estudiar oposiciones es bastante complicado ya de por sí. Pero hay momentos puntuales en los que el estrés te supera, la mente se bloquea, la concentración disminuye o es nula y retener la información o memorizar se vuelve misión imposible ¿te ha pasado alguna vez?

La vida del opositor es estresante hasta decir basta, porque sabemos que estudiar no te asegura nada, que depende también de otros factores (de la competencia, del número de plazas, de la suerte o de la no-mala suerte…) en fin, que más vale que aprendas a gestionar el estrés si quieres conseguir tu plaza.

Hace unos meses escribí un artículo con 4 tácticas para reducir el estrés (puedes leerlo aquí), pero todos los días recibo algún mensaje de un opositor estresado que me pregunta cómo puede reducir el estrés, por lo que deduzco que las 4 tácticas no son suficientes.

Pensando en la situación, me he dado cuenta que yo cuando me siento estresada, sigo unos pasos concretos, así que he decidido contártelos por si te pueden servir a ti. Estas son las 6 claves que sigo yo para gestionar el estrés y evitar que me impida concentrarme, estudiar o lo que sea que tenga que hacer:

 

1. Detecta la situación de estrés

Por raro que parezca, a veces no nos damos cuenta de lo que nos pasa o de lo que sentimos. ¿Te enfadas con todo el mundo y todo te sienta mal? ¿Se te cae algo al suelo y estallas como si fueras Hulk? ¿Te dice alguien algo y te echas a llorar? Quizás estás estresado. Estudiar una oposición puede ser muy estresante en muchos momentos, he aquí algunos de esos momentos estresantes:

  • Cuando empiezas porque no sabes a lo que te enfrentas.
  • Cuando no sabes por dónde empezar.
  • Por la convocatoria: te estresas porque no sale y si sale, te estresas más porque la ves muy cerca y no te va a dar tiempo.
  • Cuando se acerca el examen los niveles de estrés son estratosfericos (y es normal la presión por jugártela a una carta no es fácil de gestionar).

 

Y cuando piensas que nada puede ser más estresante, llegas a casa después del examen y quieres corregirlo pero a la vez no. Te mueres, intentas distraerte, salir a cenar o hacer esos cientos de cosas que no has podido hacer durante el estudio y te sigues estresando todavía más. ¿Es que puede haber algo más estresante? Pues sí:

También es estresante. Suspender si has estudiado mucho es una p… que estresa mucho. Asimilarlo, aceptarlo, aprender, tomar la decisión de continuar porque es tu sueño y continuar. Es estresante, lo sé, pero no lo pienses ahora, sigamos con el segundo paso para gestionar el estrés.

 

2. Analiza la situación

Reflexionar sobre lo que te ocurre te servirá para determinar el grado de estrés y las acciones que puedes llevar a cabo dependiendo de cómo te encuentres. Puedes reflexionar, pero te recomiendo que escribas la situación en un papel:

  • ¿Qué es exactamente lo que te preocupa?
  • ¿Cuál es el origen del estrés?
  • ¿Cuánto tiempo llevas con esta tensión?
  • ¿Sientes algún síntoma físico?
  • ¿Cómo afecta a tu vida el estrés?

Intenta ser lo más específico, intenta indagar en la situación que te estresa y escribe la respuesta de todas estas preguntas. Es difícil, lo sé, pero hacerlo te va a despejar mucho la cabeza.

 

  

 

 

3. Haz ejercicio

Si tu nivel de estrés es elevado, no vas a poder hacer un ejercicio mental ni cognitivo (memorizar, leer, pensar…). ¿Te está ocurriendo ahora y no sabes qué hacer?  Sal a correr, ves al gimnasio o sube cuatro pisos andando.

 

4. Conecta con la naturaleza

Estoy convencida que nuestra desconexión con la naturaleza es origen de mucho estrés. Caminar entre árboles, en silencio, respirar aire puro y sentir esa paz que emana del mundo natural puede ayudarte, pruébalo cuando estés estresado, pero lo mejor es que programes salidas frecuentes a la naturaleza o visites parques de tu ciudad.

 

  

5. Organiza una actividad a la semana para ti, una actividad de autocuidado

Puede ser yoga, pilates, meditación… hay personas que se relajan y se cuidan haciendo manualidades… cualquier actividad en la que te sientas que te relajas, en la que descanses y con la que disfrutes. Una hora a la semana puedes sacarla, ¿no?

 

6. Pon límites

No digas a todo que sí. Aprende a decir que no con asertividad cuando algo no te guste o quieras hacer. Hacer cosas que no nos gustan son una fuente inagotable de estrés, aprender a poner límites te ayudará a reducirlo. Aunque al principio te resulte difícil a la larga te ayudará.

Y si todo esto no es suficiente, y sientes que tus niveles de estrés te superan, lo mejor es que consultes con un profesional. Como ya hemos visto, opositar es muy estresante y por eso, no solo hay que estudiar, sino que hay que tienes que ser capaz de gestionar el estrés y superar la presión.

Espero que este post te dé algunas ideas y sobre todo espero que no te estrese más (jajaja). Como siempre digo: ¡respira!

Gracias por leerme, ya sabes, si tienes algún compi estresado, comparte el artículo para que conozca las 6 claves para gestionar el estrés y si tienes alguna duda, no dudes en escribirme al correo hayunaplazaparati@gmail.com

 

Un abrazo.

Úrsula

  

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